lunes, 29 de noviembre de 2010

Aquellos días de lluvia en verano

¿Será que soy bueno para decir la verdad o solo soy bueno para decir lo que siento?
¿Será que soy bueno escuchando o es que suelo ser cautivado por una voz sincera?

El dolor fortalece y te hace crecer.
Poder compartirlo y sacarse el nudo de la garganta te quita un peso de encima.
¿Y con quién lo comparto si no tengo a nadie?
¿Es necesario expresarse con quienes no te conocen?
¿Será que esa fue la mejor manera de conocerte?
Escuchándote, abriéndome a ti y arriesgando todo.

Surge el problema, no todo es tan perfecto, siempre relucirá la duda.
¿Y si se repite la historia y vuelvo a perder?
¿Y si sigo siendo el mismo ser desconfiado y marcado por la desilusión?
¿Qué sentido tiene engañar al corazón?
¿Tanto es el miedo al fracaso y tan cobarde se puede ser?

Si eres lo mas espectacular, lo imposible, lo inalcanzable, ¿quién soy yo para merecerlo?
¿Hasta que punto puede llegar mi inseguridad?
¿Qué tanto puedo escribir, que tan vulnerable puedo ser a tu mirada?
¿Qué tan profundo puede ser el abismo?
¿Qué tan inmenso puede llegar a ser este sentimiento?
¿Hasta dónde puede llegar este amor?

Muchas preguntas, una sola respuesta...

La verdad, la sinceridad y la realidad de la vida.
Buscando la razón donde no se sabe si la hay.
Llamando a la lógica donde no existe.
El haberte cautivado sin ninguna intención.
El haberme marcado sin previo aviso.
El hacerme sentir pleno y seguro de mi mismo.

Nada tiene comparación a lo que se siente hacerte feliz y ver toda la alegría e ilusión reflejada en tu rostro, es como llegar a la cima del mundo, como bajarte una estrella del cielo o llevarte hasta el infinito.


jueves, 11 de noviembre de 2010

Osiris

Todo nace de una idea, de un pensamiento llevado a la imaginación.
La cotidianidad y la rutina, el tiempo y su relatividad.
Las costumbres, el café por la mañana y el sol saliendo de la montaña.
La lampara titilante y el rostro reflejado en el espejo.

Me pregunto ¿quién soy?

Las calles frescas de la ciudad, el camino que debes tomar y el rumbo que no cesa.
Las caras tristes de aquellos que luchan el día a día sin saber quienes son.
La esperanza y la ilusión que te anima y te da impulso para seguir hacia adelante.
El miedo de mirar hacia atrás y caer en ese hueco que llamamos fracaso.

Me pregunto ¿qué estoy haciendo?

Sus ojos y su sonrisa, las ganas de ir mas allá de lo posible.
El clima y su variación, la naturaleza que tanto admiro.
La paciencia descubierta en mi mismo, la desilusión por aquellos que no son comprendidos.
Los rayos del sol y el sudor en la frente, un momento para detenerse y despejar la mente.

Me pregunto ¿ estaré presente?

Los sonidos y el arte, la música que apasiona, hace olvidar y recordar.
Los libros y sus autores, el querer entrar en sus mentes y comprender el mundo.
Querer comprender el mundo, analizar la vida y quemar una que otra neurona en el intento.

Me pregunto ¿qué estoy pensando?

El atardecer que se refleja en la ventana, el sol se despide por hoy.
El frío de la noche, la luna y las estrellas, la brisa que entra por la ventana y sacude la persiana.
El cálido abrazo de quien te ama, agradecer todo lo recibido y sentirse egoísta por lo poco dado.
La voz sutil, esos detalles que hacen que el querer se quede corto.

Sin darme cuenta encontré la respuesta a todas las preguntas que me hago día a día...
Estoy viviendo.