lunes, 13 de septiembre de 2010

Lost In the sound of nothing

No me encuentro, no soy yo el que está aquí.

Después de una madrugada incomoda y una mañana agitada que solo tuvo sentido gracias a una persona, he vivido una de las tardes mas silenciosas de mi vida. Como si le hubieran quitado el volumen a la ciudad, no sabía si era mi mente o mi cuerpo lo que me controlaba, veía todo pasar y sentía un silencio absoluto, sentía que estaba perdido en un silencio, en un vacio, en algo mas allá de lo cotidiano y de lo característico de una gran ciudad.

Como es de costumbre, siempre asomado por la ventana viendo todo pasar, al bajarme en la primera parada, apenas puse mi pie en la acera sentí un ‘’mute’’, fue asombroso, vi al cielo y las nubes oscuras tapaban cualquier intento de luz solar que se quisiera reflejar sobre la tierra, no hacía calor ni frio, todo pasaba pero en un silencio profundo. No había caminado media cuadra cuando me senté en un banco a pensar y descubrí que hacía mucho tiempo que nadie se sentaba ahí, no había nadie y todo lo que tenía a la vista era la avenida, los carros transitando, los edificios tapando la mitad de la montaña, las nubes que tapan la punta del cerro y el exceso de publicidad política a la que el ojo del venezolano se tuvo que acostumbrar.

Me levante y seguí mi camino, maquine de inmediato, supe que algo me estaba pasando y no lo entendía, no me molestaba, me daba demasiada paz, demasiada calma y tranquilidad, sensaciones que a pesar de necesitar, al recordar cómo he vivido las últimas semanas, no son fáciles de absorber.

Quería que lloviera, sentía que era un fantasma en la ciudad, caminando en el silencio de la misma, después de un día largo, la inconformidad típica que me caracteriza, las ganas que tenia de estar con ella, el impedimento y lo que me hacia hacer lo correcto, la confesión de mi egoísmo y el descubrimiento del valor enorme que le debo a mi madre, la tristeza interna que jamás he expresado por la falta de afecto por parte de alguien que para mí no tengo, la mezcla de miles de pensamientos, ideas y frustraciones que habitan en mi cabeza -! Todo esto! – es el producto de la entrada

Mi mayor temor es no lograr lo que quiero, lo he dicho millones de veces, pero soy vulnerable a la sinceridad, al aceptar que me está pasando de nuevo pero en un momento de difícil, a la maldita nostalgia que me contamina después de haberla visto por primera vez, el querer dar más, el querer recibir lo que no me han dado, lo que ni siquiera sé si merezco, la injusticia en la que vive cada habitante de mi país, las ilusiones y los sueños rotos de quienes ni tienen idea de quién soy yo, el pensar tanto las cosas… soy vulnerable a quienes me descubren tal y como soy, a los que se merecen el dejarme conocer, a los que cuando leen esto se dan cuenta de que no me conocen como soy verdaderamente y sobre todas las cosas del mundo, soy vulnerable a quienes saben que soy capaz de hacer esto.

Este día tenia que descargarlo así, me siento mal porque hoy no actué como debí hacerlo con la persona que quiero, tal vez para ella este exagerando, pero lo que es ella para mi merece que la trate como una princesa, no una princesa de cuentos infantiles ni de la realeza europea, una princesa de las que ni siquiera existen y nadie sabe tratar, bueno así , ella se merece hasta lo que no existe y yo se lo quiero dar, así sea en mi mundo imposible o en la vida real, para
mí nunca será suficiente porque ella es demasiado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario